DOCTRINA DE LOS BAUTISMOS (Hebreos 6:2).
La doctrina de los bautismos es una enseñanza bíblica que se refiere a los diferentes tipos de bautismo que se mencionan en las Escrituras.
Cada uno de estos bautismos tiene un significado y una práctica específica, y son importantes para la vida cristiana.
Esto no se refiere a que cada uno se logre por voluntad netamente humana, porque por esta razón es que muchos han inventado falsas manifestaciones dentro de lo que debería ser verdaderamente espiritual.
Juan el Bautista bautizaba en el río Jordán y en el rio Enón porque había mucha agua allí, lo cual indica inmersión total.
S. Marcos 1 [RVR60]:
4 - Bautizaba Juan en el desierto, y predicaba el bautismo de arrepentimiento para perdón de pecados.
5 - Y salían a él toda la provincia de Judea, y todos los de Jerusalén; y eran bautizados por él en el río Jordán, confesando sus pecados.
S.Juan 3 [RVR60]:
23 - Juan bautizaba también en Enón, junto a Salim, porque había allí muchas aguas; y venían, y eran bautizados.
¿Por qué por inmersión total?
. La palabra griega para “bautismo” es “baptizo” que significa “bañar” o “sumergir”. La palabra se usaba para describir la inmersión total de un trapo en tinte.
. La razón principal es que solamente la inmersión total puede simbolizar propiamente el entierro (es decir, una tumba acuosa). (Véase Romanos 6:4 y Colosenses 2:12).
¿Por qué una persona debería ser bautizada en agua?
1. Porque Jesús mismo fue bautizado (Mateo 3:13-17).
2. Es una forma de circuncisión (Colosenses 2:11-12).
3. Era una doctrina fundamental en la iglesia primitiva
(Hechos 2:41; Hechos 10:47-48).
4. El bautismo en agua simboliza lavamiento o limpieza (Hechos 22:16). Esto es solamente un símbolo como, de hecho, somos limpiados por la Sangre de Jesús (Apocalipsis 1:5) y somos limpiados por la Palabra de Dios (Juan 15:3). Sin embargo, nuestro lavamiento o limpieza de pecado se simboliza o es atestiguado en el bautismo en agua.
5. Es una confesión externa de lo que ha pasado en el interior. Expresa nuestra identificación con Jesús (Romanos 6:1-11).
Antes de que Yeshúa (Jesús) comenzara a bautizar, la biblia nos enseña que ya existía el bautismo.
Miremos tres citas:
Bautismo de Moisés: (Bautizados en la nube y en el mar?)
1 Corintios 10:1-4. Porque no quiero, hermanos, que ignoréis que nuestros padres todos estuvieron bajo la nube, y todos pasaron el mar; y todos en Moisés fueron bautizados en la nube y en el mar, y todos comieron el mismo alimento espiritual, y todos bebieron la misma bebida espiritual; porque bebían de la roca espiritual que los seguía, y la roca era Cristo.
Bautismo de Juan:
Mar 1:4. Bautizaba Juan en el desierto, y predicaba el bautismo de arrepentimiento para perdón de pecados.
Luc 3:3. Y él fue por toda la región contigua al Jordán, predicando el bautismo del arrepentimiento para perdón de pecados,
Ahora veamos las diferentes referencias al bautismo en la predicación del evangelio.
1.BAUTIZMO EN EL ESPIRITU
Mateo 3:11
"Yo los bautizo en agua para el arrepentimiento. Pero después de mí vendrá uno que es más poderoso que yo, cuyas sandalias no soy apto para llevar. Él los bautizará en el Espíritu Santo y con fuego".
1 Corintios 12:13 "Porque por UN ESPÍRITU [el bautismo del Espíritu] fuimos todos bautizados en UN CUERPO".
Hechos 1:4-5
«Y reuniéndolos, les mandó que no salieran de Jerusalén, sino que esperaran la promesa del Padre: La cual, les dijo, oísteis de mí;
5 pues Juan bautizó con agua, pero vosotros seréis bautizados con el Espíritu Santo dentro de pocos días»
Hechos 2: 1-4
"Cuando llegó el día de Pentecostés, estaban todos juntos en un mismo lugar. De repente, un sonido como el de un viento violento vino del cielo y llenó toda la casa donde estaban sentados. Vieron lo que parecía a ser lenguas de fuego que se separaron y se posaron sobre cada uno de ellos. Todos fueron llenos del Espíritu Santo y comenzaron a hablar en otras lenguas a medida que el Espíritu los capacitaba [bautismo del Espíritu] ".
Hechos 11:15-17
«Cuando comencé a hablar, el Espíritu Santo descendió sobre ellos, tal como lo hizo sobre nosotros al principio.
16 Entonces me acordé de las palabras del Señor, cuando dijo: «Juan bautizó con agua, pero vosotros seréis bautizados con el Espíritu Santo».
17 Por tanto, si Dios les dio a ellos el mismo don que también nos dio a nosotros después de creer en el Señor Jesucristo, ¿Quién era yo para poder estorbar a Dios?»
¿Por qué ser bautizado en el Espíritu Santo?
1. Es un mandamiento (Efesios 5:18). Sólo podemos ser llenos hasta nuestra capacidad de recibir. Esta puede ser muy pequeña al principio, pero al seguir hacia la madurez nuestra capacidad aumentará. Entonces necesitamos ser llenos continuamente hasta la capacidad que tengamos en ese momento. Las palabras “sed llenos con el Espíritu” en Efesios 5:18 serían mejor traducidas del griego original como “sed llenos continuamente con el Espíritu”,
2. Da nuevo poder y audacia para testificar (Hechos 1:8; 2:14; 4:31-33).
3. Es necesario para la liberación de los dones del Espíritu Santo (1 Corintios 12:7-11).
4. Es necesario para la máxima evidencia del fruto del Espíritu Santo (Gálatas 5:22-23).
5. Es necesario para vivir una vida para la gloria de Dios (Juan 16:14).
6. Hace a Ieshúa más real para nosotros (Juan 15:26; 16:13-15; Hechos 9:17).
7. Produce mayor eficacia en la oración (Romanos 8:26-27; 1 Corintios 14:4,15).
8. Pone a uno en condiciones para adorar a Dios en verdad (Hechos 2:11; 10:46; Juan 4:23-24; Efesios 5:18
9. Trae un nuevo entendimiento y amor para la Palabra de Dios (Juan 16:13; 1 Corintios 2:9-16).
10. Nos da poder para hacer lo que Dios nos ha llamado a hacer (Hechos 1:8).
Para ser llenos necesitamos tener el corazón limpio. Necesitamos confesar nuestros pecados y perdona los demás, no importa cuánta razón tengamos (1 Juan 1:7-9); Lucas 6:37-38). Después necesitamos sed (querer ser llenos), y venir a Ieshúa y beber (recibir al Espíritu Santo).
Luego, de lo más profundo de nuestro ser saldrán ríos de agua viva, es decir el Espíritu Santo (Juan 7:37-39).
2. BAUTIZMO EN AGUA
El bautismo en agua es el que se realiza como una confesión pública de nuestra fe en Jesús. Este bautismo simboliza nuestra identificación con la muerte y la resurrección de Cristo, y nuestra decisión de seguirle y obedecerle. Este bautismo es un mandamiento de Jesús y de los apóstoles, y se practica por inmersión.
Unas de las preguntas que más se han realizado, ¿Puede salvarme el bautismo? ¿Qué sucede con aquellos que mueren sin la oportunidad de bautizarse? ¿Si el bautismo no salva entonces para qué lo instituyó Jesús?
Veamos:
S. Mateo 3 [RVR60]:
1 - En aquellos días vino Juan el Bautista predicando en el desierto de Judea,
2 - y diciendo: Arrepentíos, porque el reino de los cielos se ha acercado.
6 - y eran bautizados por él en el Jordán, confesando sus pecados.
11 - Yo a la verdad os bautizo en agua para arrepentimiento; pero el que viene tras mí, cuyo calzado yo no soy digno de llevar, es más poderoso que yo; él os bautizará en Espíritu Santo y fuego.
13 - Entonces Jesús vino de Galilea a Juan al Jordán, para ser bautizado por él.
14 - Mas Juan se le oponía, diciendo: Yo necesito ser bautizado por ti, ¿y tú vienes a mí?
¿EL BAUTISMO SALVA?
Es la creencia de muchas personas el pensar que la salvación se recibe a través del bautismo. Muchos lo predican y muchos lo creen. En algunos casos toman versículos como Marcos 16:16 o Juan 3:5 para apoyar esta idea, pero en la mayoría de los casos, las personas lo creen simplemente porque se lo han dicho.
Es importante tener la base sólida de la Palabra de Dios. Cuando las corrientes de pensamiento de las personas cambian con el tiempo, podemos estar confiados en que la Palabra de Dios permanece para siempre y sigue dándonos la luz de Dios para que nuestra “fe no esté fundada en la sabiduría de los hombres, sino en el poder de Dios” (1 Corintios 2:5).
El agua es ineficaz para limpiar los pecados. La Biblia establece que ningún elemento o agente físico o natural pueden quitar los pecados:
Hebreos 10:4
«Aunque te laves con lejía, y amontones jabón sobre ti, la mancha de tu pecado permanecerá aún delante de mí, dijo Jehová el Señor»
Jeremías 2:22
«porque la sangre de los toros y de los machos cabríos no puede quitar los pecados»
El agua no tiene ningún poder para quitar o limpiar los pecados. Lea con atención: “Entonces respondió Pedro: ¿Puede acaso alguno impedir el agua, para que no sean bautizados estos que han recibido el Espíritu Santo también como nosotros?” (Hechos 10:47); Aquí vemos que los gentiles ya habían recibido al Espíritu Santo antes de bautizarse en agua.
La persona que se bautiza ya ha sido limpiada antes de sus pecados por la sangre de Cristo: “Y esto erais algunos; mas ya habéis sido lavados, ya habéis sido santificados, ya habéis sido justificados en el nombre del Señor Jesús, y por el Espíritu de nuestro Dios” (1 Corintios 6:11) En el contexto de esta carta, Pablo les había dicho que no había bautizado a ninguno de ellos.
1 PEDRO 3:21
El bautismo que corresponde a esto ahora nos salva (no quitando las inmundicias de la carne, sino como la aspiración de una buena conciencia hacia Dios) por la resurrección de Jesucristo
Son muchos los que creen tener una irrefutable prueba bíblica de que el bautismo realmente salva en este versículo. Vamos a responder a esto, mostrando los claros errores que se han cometido para defender esa postura. Y luego, daremos la correcta interpretación.
A. EL ERROR DEL CONTEXTO:
Los que defienden la postura de que el bautismo salva, no se toman el tiempo de estudiar seriamente el pasaje completo. Es más ni mencionan el versículo completo. Al parecer, sus lentes teológicos sólo alcanzar a leer “el bautismo… nos salva”. Pero basta con leer el verso completo para darnos cuenta que no es eso lo que está diciendo y mucho más si estudiamos todo el pasaje.
B. LA FALTA DE ÉTICA:
Los que usan 1 Pedro 3:21 para decir que el bautismo salva:
(1) Jamás demuestran que Pedro se está refiriendo al bautismo en agua.
(2) Ponen exceso de énfasis en las palabras “nos salva” a propósito, descuidando al mismo tiempo todo el pasaje.
(3) Dividen el verso a la mitad hasta donde les conviene, eliminando así la parte más importante para la correcta interpretación.
Nunca se debe quitar una frase de un verso para sustentar o defender una doctrina, las doctrinas tienen que fundamentarse en el estudio sistemático y ordenado de los pasajes completos de la Biblia.
C. ANÁLISIS CORRECTO EL TEXTO:
Si observamos el verso completo y sus detalles nos percatamos de lo siguiente:
C.1. El verso inicia diciendo: “el bautismo que corresponde a esto”. Aquí rápidamente nos damos cuenta que no dice “el bautismo en agua”.
cada vez que aparece en un verso. No debemos hacerlo a la ligera sino analizarlo a luz del contexto en donde la encontramos.
C.2. En segundo lugar, la frase complementaria “que corresponde a esto”, rápidamente nos indica que el bautismo mencionado está en relación estrecha con lo dicho anteriormente. Esto quiere decir que podemos saber de inmediato a qué bautismo se refiere el autor, porque él mismo nos ha dado las pistas en frases anteriores. Por esto, es sumamente importante entender cada palabra, frase y versículo dentro de su propio contexto. Entonces ¿Qué nos comunicó el autor en versos anteriores? Pues lo siguiente: “Porque también Cristo padeció una sola vez por los pecados, el justo por los injustos, para llevarnos a Dios, siendo a la verdad MUERTO en la carne, pero VIVIFICADO en espíritu”. Claramente se refiere a la muerte y resurrección de Jesucristo.
C.3. Luego, si usted se da cuenta, hay un paréntesis a la mitad del versículo. Los defensores de la salvación por bautismo sólo llegan hasta la apertura de este paréntesis obviando la parte más importante para entender el verso. Así que, tomando en cuenta este detalle, voy a enumerar tres puntos por los que este versículo no está enseñando que la ordenanza del bautismo nos salva:
Porque el escritor mismo, como para que no le malentiendan, agrega lo siguiente: «no quitando las inmundicias de la carne«. Dando a entender que éste no es un bautismo físico (de lavamiento con agua) sino espiritual, es un bautismo que nos compromete internamente a vivir con limpia conciencia.
Porque Pedro había puesto esta frase («no quitando las inmundicias…») sólo para aclarar que no se trata de un bautismo físico, de limpieza. Y es que los judíos creían esto, y Pedro estaba tratando con judíos (1:1), los cuales creían en la «doctrina de bautismos» que en realidad tienen que traducirse o entenderse como «abluciones», estos eran lavamientos del cuerpo con agua (efectuado primariamente por los sacerdotes antes de entrar al templo) y todo aquél que se acercaba al templo también tenía que lavarse, además tenían todo tipo de rituales para el lavamiento de manos, y otras partes para distintos usos.
Por esto mismo, el escritor de Hebreos cita esto a sus lectores que son, valga la redundancia, «he-bre-os» (judíos), observemos: «Por tanto, dejando ya los rudimentos de la doctrina de Cristo, vamos adelante a la perfección; no echando otra vez el fundamento del arrepentimiento de obras muertas, de la fe en Dios, de la DOCTRINA DE BAUTISMOS…» (He.6:1-2).
Estas eran enseñanzas del AT combinadas con dogmas de la comunidad judía. El escritor tiene que señalar que todo esto era nada más los rudimentos, señala que las primeras cosas sólo les llevaban a lo perfecto.
Según las reglas de la gramática, nosotros podemos quitar lo contenido dentro de un paréntesis para seguir leyendo la ilación del texto y así entender lo que el escritor realmente quiere decir. Así que, si aplicamos esta regla al texto de 1 Pedro 3:21, encontramos que lo que Pedro ha dicho realmente es esto: «El bautismo que corresponde a esto ahora NOS SALVA POR LA RESURRECCIÓN DE JESUCRISTO quien habiendo subido al cielo está a la diestra de Dios...».
Pedro entonces se refiere a un bautismo espiritual, ejemplificado o simbolizado por los que fueron salvados en el arca, el bautismo espiritual consiste que el juicio divino pasó sobre nosotros pero no sufrimos ningún daño, somos sumergidos en las aguas de la muerte (muertos con Cristo) y finalmente salvos por su resurrección (resucitados con Cristo), y vaya que con esto si concuerda toda la revelación doctrinal de la Biblia.
CONCLUSIÓN: El texto de 1 Pedro 3:21, no se refiere a la ordenanza del bautismo en agua sino al bautismo de la muerte de Cristo, es el juicio de Dios que cayó sobre Jesucristo y de esta manera somos salvos al estar revestidos de él, pues Cristo no sólo murió sino que resucitó venciendo a la misma condenación. Pedro nos confirma esta interpretación, ya que, en la ilación de su escrito, continúa diciendo: “Puesto que Cristo ha PADECIDO por nosotros EN LA CARNE, vosotros también armaos del mismo pensamiento; pues quien ha PADECIDO en la carne, terminó con el PECADO, para no vivir el tiempo que resta en la carne, conforme a las concupiscencias de los hombres, sino conforme a la voluntad de Dios.” La idea de Pedro era llevarnos a morir a nosotros mismos, habiendo sido capacitados para ello por Cristo, él no ha querido enseñar una doctrina que diga que el bautismo en agua nos salva.
COLOSENSES 2:12
Sepultados con él en el bautismo, en el cual fuisteis también resucitados con él, mediante la fe en el poder de Dios que le levantó de los muertos.
Este es otro de los versos usados para decir que el bautismo en agua salva. Pero, como podrán notarlo, Pablo está hablando del bautismo en el sentido espiritual, del bautismo real no de la representación. Es fácil darse cuenta de ello con leer el verso anterior en la que Pablo expresa: “En él también fuisteis circuncidados con circuncisión no hecha a mano, al echar de vosotros el cuerpo pecaminoso carnal, en la circuncisión de Cristo” (v.11). Como ven, al seguir la ilación de Pablo, nos percatamos de que él está hablando de una circuncisión, pero “no hecha a mano”, y esto se refuerza al considerar la frase de complemento: “al echar de vosotros el cuerpo pecaminoso carnal”, y añade: “en la circuncisión de Cristo”. Nuevamente, está hablando de la identificación del creyente con Cristo. La circuncisión de Cristo no puede ser de aspecto físico porque ya vimos que Pablo se oponía a ello. Es un sello, una circuncisión espiritual ¿A qué se refiere? al perdón de Cristo: “Y a vosotros, estando muertos en pecados y en la incircuncisión de vuestra carne, os dio vida juntamente con él, perdonándoos todos los pecados,” (v.13).
Según el contexto, los maestros de ese tiempo, estaban obligando a los gentiles a guardar la ley de los fariseos y judaizar.
Esto era identificarse con Moisés y el Pacto a través de rituales como la circuncisión y otras ordenanzas. Pero Pablo les está diciendo que ellos ya están identificados con Cristo, y por ello no deben preocuparse por lo externo. Puesto que Dios ha comenzado en ellos su obrar, y ahora seremos semejantes a Cristo. Así que, el énfasis debe ponerse sobre lo espiritual no sobre lo carnal o terrenal.
Como vemos, en el pensamiento de Pablo, el creyente estaba plenamente identificado con Cristo tan sólo por el creer con fe. Pablo usa mucho el término bautismo por la profundidad que esa palabra significa y lo fácil que era de entender para las personas de su momento. Sin embargo, en la actualidad la mayoría, cuando leen «bautismo», sólo entienden un “meterlo al agua”. Por eso tanta confusión, y cuantos siguen creyendo que Pablo está enseñando que uno se salva por seguir el ritual de la ordenanza en agua.
Qué diferente es analizar estas palabras según el contexto en la que han sido empleadas.
En Romanos 6, la identidad del creyente le lleva a un plano de victoria sobre los pecados mundanales.
En Gálatas 3, su identidad le hace vivir en libertad de la opresión religiosa.
Y en Colosenses 2, dicha identidad le hace saberse y luego sentirse completamente perdonado. El creyente es completo en Cristo, es libre y es victorioso, para que ahora pueda ser un testimonio externo de la gracia de Dios en Cristo para todos los que le rodean.
No caigamos en este grave error sólo por no analizar con cuidado un pasaje.
En el libro de Hechos encontramos 8 predicaciones, dadas por Pedro, Esteban y Pablo. Cada una de ellas presenta como tema central a Cristo y su obra en la cruz, su muerte y resurrección, concluyendo con la necesidad del arrepentimiento y la fe en Jesucristo para ser salvos.
Hechos 3 – Pedro en el templo
Hechos 4 – Pedro frente a los líderes de Israel
Hechos 7 – Esteban ante los sacerdotes
Hechos 10 – Pedro en casa de Cornelio
Hechos 13 – Pablo en Antioquía de Pisidia
Hechos 17 – Pablo en Atenas
Hechos 22 – Pablo ante los judíos
Hechos 26 – Pablo ante el rey Agripa
Puede leer todas estas predicaciones para que note lo que los discípulos predicaban al principio. Con razón el apóstol Pablo le escribió a los Corintios: “Pues no me envió Cristo a bautizar, sino a predicar el evangelio; no con sabiduría de palabras, para que no se haga vana la cruz de Cristo” (1 Corintios 1:17). Si la salvación fuera por el bautismo, ¿porqué el Señor no envió a Pablo a bautizar también? Claramente, que la salvación no es por el bautismo.
3.VERSÍCULOS QUE PARECEN ENSEÑAR LO CONTRARIO
Comencemos con
Marcos 16:16, “El que creyere y fuere bautizado, será salvo; mas el que no creyere, será condenado”.
Algunos dirán: “¡Allí está! Este versículo nos enseña que hay que bautizarse para ser salvo”.
Es importante dejar en claro que la Biblia no se contradice, es decir, no va a decir una cosa en un lugar y otra cosa en otro lugar. Ya hemos notado que el resto del Nuevo Testamento enseña que Cristo lo hizo todo y por eso la salvación se recibe como un regalo de parte de Dios por la fe en Jesucristo. Entonces, ¿Qué quiso decir el Señor Jesucristo con: “el que creyere y fuere bautizado, será salvo”?
Con tan sólo leer el versículo completo encontraremos la respuesta. La siguiente frase dice: “mas el que no creyere, será condenado”. Fíjese que no dice “el que no se bautiza, será condenado”, sino que dice, “el que no creyere, será condenado”, ya que la salvación o condenación de una persona depende únicamente de si cree o no en Cristo como Salvador.
Hay otro versículo muy usado: “Arrepentíos, y bautícese cada uno de vosotros en el nombre de Jesucristo para perdón de los pecados; y recibiréis el don del Espíritu Santo” (Hechos 2:38).
En primer lugar, es importante notar el contexto en el que Pedro menciona estas palabras. Los versículos anteriores dicen: “a este Jesús a quien vosotros crucificasteis, Dios le ha hecho Señor y Cristo. Al oír esto, se compungieron de corazón, y dijeron a Pedro y a los otros apóstoles: Varones hermanos, ¿Qué haremos?” (Hechos 2:36-37). Pedro le está predicando a los judíos. Unas semanas antes ellos, públicamente, habían gritado a Pilato: “¡Fuera con éste, y suéltanos a Barrabás!” (Lucas 23:18). Ahora se dan cuenta del error tan grave que han cometido, rechazando al Mesías y condenándole a la crucifixión. Ya no pueden retroceder el tiempo para deshacer lo que habían hecho, por eso Pedro les dice: “arrepentíos”, y es precisamente ese genuino arrepentimiento que iba a traer una manifestación pública por medio del bautismo.
En el caso de Hechos 2:38, primero es el perdón de pecados y luego el bautismo. En Hechos 10:43 Pedro está predicando en casa de Cornelio y dice que “todos los que en él creyeren, recibirán perdón de pecados por su nombre”. Ninguna referencia a la necesidad de ser bautizados para recibir el perdón de pecados.
Para enfatizar un poco más haremos referencia al carcelero de Filipos que, luego del terremoto, quedó en la misma convicción de aquellos judíos en Hechos capítulo 2, note la semejanza:
(Hechos 16:29-30) “El entonces, pidiendo luz, se precipitó adentro, y temblando, se postró a los pies de Pablo y de Silas; y sacándolos, les dijo: Señores, ¿Qué debo hacer para ser salvo?” . La convicción de su pecado y la pregunta es la misma que en Hechos 2, pero la respuesta fue: “Cree en el Señor Jesucristo, y serás salvo, tú y tu casa”. Ninguna referencia a la necesidad del bautismo para ser salvo, sin embargo, luego de ser salvo aquel hombre se bautizó.
El malhechor en la cruz. Estamos de acuerdo en que uno de los malhechores que fueron crucificados con Jesús fue salvo. Esto lo entendemos por las palabras del Señor: “De cierto te digo que hoy estarás conmigo en el paraíso” (Lucas 23:43). ¿Cómo fue salvo? ¿Por el bautismo? ¡Claro que no! Estaba clavado a la cruz, no había manera de que pudiese bautizarse. Fue salvo solamente por la fe en Cristo. Dios no tiene diferentes maneras de salvar a una persona de acuerdo con sus circunstancias. La salvación es de una sola manera, por la fe.
Otro ejemplo sería aquel eunuco que iba camino de Jerusalén a Gaza
(Hechos 8). Después de escuchar el evangelio de Jesús de la boca de Felipe, el hombre dijo: “Aquí hay agua; ¿Qué impide que yo sea bautizado?” Felipe no le dijo: “bautízate para que seas salvo”. La respuesta de Felipe fue: “Si crees de todo corazón, bien puedes” (Hechos 8:37).
Primero la fe en Jesucristo y luego el bautismo, no para salvar ni para completar la salvación, sino más bien como una evidencia de la salvación y en obediencia a Cristo como Señor.
El tercer ejemplo se trata de uno que fue bautizado, pero no fue salvo. Se trata de Simón el mago:
Hechos capítulo 8. Se nos dice que, cuando Felipe fue a Samaria y predicó el evangelio, que “También creyó Simón mismo, y habiéndose bautizado, estaba siempre con Felipe” (Hechos 8:13). Al seguir leyendo nos daremos cuenta de que lo de Simón fue una falsa profesión, ya que más adelante Pedro le dijo: “tu corazón no es recto delante de Dios. Arrepiéntete, pues, de esta tu maldad, y ruega a Dios, si quizás te sea perdonado el pensamiento de tu corazón; porque en hiel de amargura y en prisión de maldad veo que estás” (Hechos 8:21.23). Lo que Pedro dijo es una clara descripción de alguien que no ha sido salvo. Así que, aunque había sido bautizado, el bautismo no tuvo ningún efecto en Simón.
Gálatas 3: 26-29 "Por tanto, en Cristo Jesús todos sois hijos de Dios por la fe, porque todos los que fueron bautizados en Cristo se han revestido de Cristo. No hay judío ni gentil, ni esclavo ni libre, ni hay varón y mujer, porque todos ustedes son uno en Cristo Jesús. Si pertenecen a Cristo, entonces son linaje de Abraham y herederos según la promesa ".
Hechos 8: 12-17 "Pero cuando creyeron a Felipe, que anunciaba las buenas nuevas del reino de Dios y el nombre de Jesucristo, se bautizaban [el bautismo en agua], hombres y mujeres. El mismo Simón creyó y fue bautizado. Y siguió a Felipe a todas partes, asombrado por las grandes señales y milagros que vio.
4.BAUTIZMO EN AGUA Y EN EL ESPIRITU
el bautismo en agua y el bautismo en espíritu.
Juan 3: 5-8 "De cierto, de cierto os digo, que el que no nace de agua y del Espíritu, no puede entrar en el Reino de Dios … No os maravilléis de que os dije: os es necesario nacer de nuevo. El VIENTO sopla donde quiere, y ESCUCHAS SU SONIDO, pero no puede decir de dónde viene ni adónde va. ASÍ ES TODO EL QUE ES NACIDO DEL ESPÍRITU" La palabra griega original traducida como "viento" es Pneuma. La palabra pneuma significa literalmente "Espíritu", "viento" o "aliento".
En todos los demás lugares donde se usa la palabra pneuma en todo el Nuevo Testamento griego, se traduce al inglés como la palabra "Espíritu", excepto en este caso. La traducción griega más literal y consistente de Juan 3: 8 en el enfático griego Diaglott dice: "El Espíritu sopla donde quiere, y USTED OYE SU SONIDO … ASÍ ES CON TODOS LOS QUE HAN NACIDO DEL ESPÍRITU".
La Biblia JP Green Interlinear (que es consistente con la mayoría de los demás interlineales literal palabra por palabra) también traduce Juan 3: 8, "El Espíritu sopla donde Él desea, y USTED ESCUCHA SU VOZ pero no sabe de dónde viene ni s dónde - así son TAMBIÉN TODOS LOS QUE HAN RECIBIDO EL NACIMIENTO DEL ESPÍRITU ".
¿De qué está hablando Jesús cuando dijo que "El Espíritu sopla ... y tú oyes su sonido"?
Seguramente no está hablando de un creyente que hace una confesión verbal de fe. No se puede decir que sea la Voz del Espíritu. Hay algo más de lo que Jesús está hablando que todos deben recibir para nacer del Espíritu.
Hechos 19: 1-6 "Y sucedió que estando Apolos en Corinto, Pablo, habiendo pasado por los límites superiores, llegó a Éfeso; y hallando a unos discípulos, les dijo: ¿Habéis recibido el Espíritu Santo desde que creísteis? Y ellos le dijeron: Ni siquiera hemos oído si hay Espíritu Santo. Y él les dijo: ¿En qué, pues, habéis sido bautizados? Y ellos dijeron: En el bautismo de Juan.
Entonces dijo Pablo: Juan verdaderamente bautizó con el bautismo de arrepentimiento, diciendo al pueblo que creyeran en el que vendría después de él, es decir, en Cristo Jesús, y al oír esto, fueron bautizados en el nombre del Señor Jesús [el bautismo en agua]. Y cuando Pablo impuso las manos sobre ellos, el Espíritu Santo descendió sobre ellos, y hablaban en lenguas [el bautismo del Espíritu] y profetizaban ".
Hechos 9.17
“... Entonces Ananías fue a la casa y entró. Colocando sus manos sobre Saulo, dijo: 'Hermano Saulo, el Señor, Jesús, que se te apareció en el camino cuando venías aquí, me ha enviado para que puedas ver de nuevo y ser lleno del Espíritu Santo [Bautismo del Espíritu ]. ' Inmediatamente, algo como escamas cayeron de los ojos de Saulo y pudo ver de nuevo. Se levantó y fue bautizado [bautismo en agua] …
¿Puede alguien salvarse sin fe en Dios? ¿Puede alguien salvarse sin fe en la resurrección de Cristo? ¿Puede alguien salvarse sin arrepentirse de sus pecados? Asimismo, nadie puede salvarse sin creer y obedecer la doctrina de los bautismos; es decir, nacer de "Agua y Espíritu".
